Hola a todas y todos...después de varias semanas sin estar en contacto con ustedes, al fin puedo darme un minuto para compartir en esta fecha tan bonita ,una pequeña muestra de algo navideño. Ufff!!! ha sido un año intenso, sobre todo estos últimos meses para mi, demasiado trabajo y multiples actividades como mamá, profesional y más. La verdad extrañaba mi Blog, es que me encanta la interacción que tengo con ustedes a través de él. Me encanta agregar cosas nuevas e ir mejorando y renovando lo que tengo...a veces quisiera que el día tuviera más horas para alcanzar y dedicar más tiempo a tantas cosas que me gustan...pero es imposible, sólo haciendo magia, ji...

Les cuento que estas cajitas las hice para un grupo de mis más cercanas amigas con quienes nos reunimos ayer a conversar y compartir un rato , además de comer las cosas ricas que cada una hizo para la ocasión...lo pasamos super bien...y como nos reunimos en mi casa,quería tenerles un detalle navideño especial, muy simple , pero hecho con cariño, para desearles una Feliz Navidad...creo que a todas les encantó...

...Para ustedes también tengo algo especial que espero les guste...es una linda historia, que alguna vez encontré navegando por Internet y que guarde para siempre porque me encantó...tomen una rica taza de café o chocolate por la noche y con unas ricas galletas navideñas compártanla con sus hijos...
"Sí, Virginia, si existe Santa Klaus"

Uno de los editoriales más famosos fue escrito por Francis P. Church, director asistente del diario "The New York Sun". Fue publicado el 21 de diciembre de 1897, como respuesta a la carta de una pequeña niña. Desde entonces ha sido reproducido innumerables veces, llenando al mundo con las sencillas palabras que nos recuerdan...
la importancia de la INOCENCIA, la FÉ y el AMOR.
Querido Editor:
Soy una niña de ocho años de edad. Algunos de mis amiguitos dicen que Santa Claus no existe. Papá me ha dicho: "Si lo ves publicado en "The Sun", entonces es cierto". Por favor, dígame la verdad, ¿existe Santa Claus?
Virginia O'Hanlon
Virginia:
Tus amiguitos están equivocados. Ellos han sido afectados por el escepticismo de una era escéptica. No creen más que en lo que sus ojos ven. Ellos piensan que no existe nada que sus pequeñas mentes no entiendan. Todas las mentes, Virginia, sean de hombres o de niños, son pequeñas. En nuestro vasto universo el hombre es un mero insecto, una hormiga, cuyo intelecto no resiste la comparación con el mundo ilimitado que le rodea ni, mucho menos, con la inteligencia capaz de aprender la totalidad de la verdad y el conocimiento.

Sí Virginia, Santa Claus existe. Su existencia es tan real como el amor, la generosidad y la devoción, y tú sabes que éstas abundan y dan a tu vida su máximo gozo y belleza. ¡Cuán sombrío sería el mundo si no existiera Santa Claus! Sería tan sombrío como si no hubiera Virginias. No existiría la fe infantil; no habría poesía, no habría romance para hacernos tolerable esta existencia. No tendríamos más gozo que el de los sentidos y la vista. La eterna luz con que la infancia ilumina al mundo se extinguiría.